...¿Qué hacer cuando las palabras inundan los pensamientos? ¿cuando las letras se pierden juntas?...Yo decidí fabricarles un espacio finito, y atacar los dolores que me causan con una común medicina...lugar al que pueden acceder...medicina que les invito a compartir... Bienvenidos

Acerca de mí

chico weirdo, con un carácter en franca y permanente mutación, hiper y autocrítico; visionario, que se debate entre su alter-ego estoico y su alter-ego visceral...

domingo, febrero 25, 2007

Carnaval

Decir que llegamos en quince minutos cuando apenas estamos saliendo de casa. Hacer dos colas en el super para luego quedarnos con la que se mueva más rápido. Ocupar algún puesto mientras hay gente de pie con bolsas. Rebosar el plato en los restaurantes "All You Can Eat" para luego dejar intacta la mitad de la comida. Tomar más tragos de los que podemos tolerar sólo por ser barra libre. Sembrar dudas en alguien enamorado sólo porque podemos. Decirle a alguien que nos importa porque sólo así nos abrirá las piernas. Retener a quien no nos quiere para sí evitar esté con alguien más. Salir con gente más joven para demostrar que aún valemos. Salir con gente mayor para que crean que somos maduro. Decir "si" por no saber negociar. Decir "no" por tener miedo. Decir que no pasa nada cuando nos sucede de todo. Convivir con gente que no nos gusta para luego poder culpar a alguien de nuestros fracasos. Convivir con quien nos gusta para poder decir que separamos los negocios de las pasiones. Pensar todo el día en algo para rechazarlo cuando, al final del día, nos llega. Caminar irremediablemente hacia los conflictos, para poder luego contárselos a alguien. El carnaval es una parodia de lo que somos todos los días del año. El mejor disfraz que podemos usar es ser nosotros mismos. La mejor cara que podemos dar es quitarnos las máscaras. (URBE)

lunes, febrero 12, 2007

He Olvidado Tus Ojos (Deja-Vù De Nuestro Primer Encuentro)

Tengo la memoria poblada de miradas. A veces olvido unas manos, una voz, un rostro...pero nunca una mirada. Guardo envueltas en recuerdos miradas azules, miradas grises, miradas negras, unas vivas, otras vacías...Miradas con olor a sal, a pinares, a papel envejecido...

Tu mirada, sin embargo, se me escapó al principio. Estaba distraído mirando a un punto equivocado. Mirando quizá otras manos para poder recordarlas. O estudiando y capturando el movimiento de otros labios. Y tu mirada, mientras tanto, dibujándome la espalda...

Tu mirada era sólo unos ojos para mí cuando escuché tu voz. Y tu voz no era más que un sonido cuando nos vimos a los ojos. Intercambiamos un par de nerviosas palabras, huecas y mudas, formales y ceñidas. Lo de siempre. Las de costumbre...

Y entonces él se fué. Se fué los minutos exactos. No tardó en volver ni uno más ni uno menos. Le miré levantarse y te miré a tí. Te interrogué sin intención con la mirada esquiva. Sin saber siquiera qué te preguntaba...

Y en ese instante, tu sonrisa convirtió mi piel en brasas. Tus ojos se hicieron mirada; tu voz se hizo canción y tu boca, sonrisa. Y me ahogué en todos a la vez y en todos reviví. Y durante los minutos exactos, ni uno más ni uno menos, en que estuvimos solos, tu mirada me hizo el amor y yo me entregué, con mi piel abrasada...

Viví una vida entera, una muerte lenta, y al menos seis reencarnaciones durante los minutos exactos en los que me miraste...Quizá hasta soñé, pero juraría haberle visto el rostro a la felicidad. Durante unos pocos minutos exactos...

El volvió. Venía desde algún punto equivocado e irrumpió entre nuestros ombligos. Me dejé un trozo de piel asida a ti al separarnos. Me guardé rapidamente en el bolsillo izquierdo tu recuerdo, y salí agarrado del brazo equivocado...

Con los labios aún pude decirte: "Volveré"... Y tu mirada, con sabor a miel me contestó: "Eso espero...Sino, nada tendría sentido"...

He olvidado tus ojos. Se me han borrado de los recuerdos. Pero no puedo olvidar tu mirada...